El plasma rico en plaquetas o PRP es uno de los tratamientos más avanzados que hay en rejuvenecimiento facial con plasma rico en plaquetas. Es ideal para aquellos casos en los que se desea mejorar el aspecto de la piel, aumentar su firmeza y luminosidad. Tiene un efecto rejuvenecedor y estimulante celular muy intenso.
El paciente debe estar en ayunas de sólidos y lácteos al menos 4 horas antes.
Evitar totalmente los fármacos como la aspirina u otros antiinflamatorios al menos 7 días antes del tratamiento.
Durante la sesión se suele notar un ligero escozor en la zona tratada que se acompaña de enrojecimiento y sensación de calor. Este calentamiento biológico es la clave para la estimulación del fibroblasto y el inicio de producción de colágeno y elastina.
En los días posteriores recomendamos la aplicación de cremas con árnica y masajes en las zonas de inyección. La coloración rojiza desaparece a los pocos minutos y se puede hacer vida prácticamente normal.
El día de la aplicación del plasma no se recomienda tomar el sol ni aplicarse cremas directamente para evitar cualquier infección. Después del tratamiento no es aconsejable acudir al gimnasio o sauna.
Los resultados no se ven inmediatamente, hay que esperar al menos 1 semana. Recomendamos repetir la sesión a las 4 semanas y mantener un recuerdo cada 6 meses.