Los micro hilos utilizados para el tratamiento estético llamado lifting están fabricados con polidioxanona (PDO), un material empleado con frecuencia en las suturas de cirugía cardíaca, ya que potencia la cohesión de las células. Este material es totalmente compatible, estéril y reabsorbible en un plazo de entre 6 y 12 meses por absorción biológica o por hidrólisis.
En el nivel subcutáneo, la polidioxanona genera una fibrosis o proceso reparativo a su alrededor, lo que desencadena la producción de nuevas fibras elásticas de colágeno y elastina.
Los hilos PDO normalmente no producen alergias, rechazos, ni presentan ningún tipo de efecto secundario. El diámetro fino y esmerilado del hilo permite emplear agujas de menor calibre, lo que minimiza el dolor durante la aplicación, facilitando una penetración más suave y evitando las marcas ocasionadas por agujas más gruesas. Existen distintos tamaños y grosores de agujas adaptables a las distintas zonas a tratar y a las necesidades de cada paciente.
Es, ideal para que la piel se renueve naturalmente ayudando a eliminar cicatrices y disminuir arrugas. Es un procedimiento estético que elimina las capas exteriores de células en la piel..
En 1956 el Dr Butkewitz publicó una intervención para corregir el pliegue naso labial utilizando un hilo de nylon.
Posteriormente, en los años 60, en Francia se empleó el catgut para elevar el tejido y conseguir por la reabsorción de éste la producción de tejido fibroso de fijación.
En los 80, el Dr Salamanidze, cirujano ruso, comenzó a usar una nueva técnica que conseguía rejuvenecer la piel del rostro utilizando suturas con ganchos. Ya en 2002 se comienzan a utilizar los hilos aptos, que son la primera generación de suturas de suspensión fundamentales para el desarrollo de la técnica de rejuvenecimiento facial con hilos tensores, una técnica no invasiva. En este periodo de tiempo también se usan hilos de oro y de goretex.
No hace muchos años, estos procedimientos con hilos aptos, de oro o goretex comenzaron a dejar de utilizarse. En 2006 se empezó a utilizar otro tipo de sutura compuesta de conos fabricados con ácido poliláctico (material utilizado en medicina estética desde hacetiempo).
Ya en 2016 se empiezan a aplicar hilos de PDO (polidioxanona), un material utilizado ya en sutura cardíaca y utilizados también como inductores de colágeno. Estos hilos de PDO se utilizan para rostro y cuerpo, con la finalidad de tratar la flacidez. Su uso consigue retensar la zona que se haya tratado.
Estos hilos de PDO tienen su origen en Corea del Sur, y se utilizan a menudo en medicina estética.
Con el paso del tiempo se produce una relajación de los tejidos y un exceso de piel.
Mediante la aplicación de hilos PDO conseguimos disminuir dicha relajación y mejoranuestra apariencia.
+ Corrige la flacidez.
+ Activa el retorno linfático.
+ Estimula el rejuvenecimiento y calidad de la piel.
+ Consigue más vitalidad, elasticidad y luminosidad.
+ Reduce la celulitis.
Además, su uso dota de soporte, reafirma y proporciona brillo a la piel.
Mediante la aplicación de hilos PDO conseguimos disminuir dicha relajación y mejoranuestra apariencia.
Este tratamiento, se aplica mediante técnica ambulatoria y solo necesita anestesia tópica local y sin hospitalización. Su colocación, debe ser realizada por médicos y/o cirujanos cualificados y entrenados.
De forma inicial, el médico realiza un estudio minucioso de las áreas del rostro a tratar.
Realiza un diseño de las zonas que deben ser tensadas y las marca con precisión. Tras limpiar la piel, se aplica una crema anestésica para minimizar la molestia. Cada hilo se infiltra a nivel subcutáneo guiándolo con una aguja fina. Tras colocar el hilo en la ubicación deseada, la aguja se retira con una pequeña rotación. El número de hilos utilizado variará en función de las zonas a tratar. El paciente no necesita un tiempo de recuperación, pudiendo reincorporarse a su vida cotidiana de forma inmediata e incluso maquillarse.
En ocasiones, puede ser conveniente efectuar un retoque una vez pasados al menos dos meses desde la primera aplicación. La frecuencia de repetición de los tratamientos se estima en cada paciente entre 12 y 18 meses.