La Cirugía Plástica Facial o El Rejuvenecimiento facial en cara y cuello es un procedimiento quirúrgico para reducir los signos visibles del envejecimiento en el rostro que se logra estirando la piel y los tejidos más profundos.
El rostro es una de las partes del cuerpo en las que los signos del envejecimiento son más visibles. Esto es debido a que el cutis es una membrana epidérmica muy delicada, que está expuesta a las agresiones medioambientales (sol, frío, viento, etc.) Además, la gesticulación y la edad van marcando las líneas de expresión hasta convertirlas en pronunciadas arrugas.
El lifting facial, también llamado ritidectomía, consiste en elevar y tensar la piel para reducir las arrugas, actuando sobre la dermis del cuello, barbilla, mejillas, contorno de ojos y sobre el tejido muscular, para obtener un resultado más duradero. Se consigue con ello que el paciente muestre un aspecto mucho más joven y un rostro terso y libre de arrugas.
◊ Personas que tienen líneas y arrugas profundas en el rostro y en el cuello.
◊ Personas que tienen la piel floja en las mejillas y en la línea del maxilar.
◊ Personas que tienen pliegues profundos en las líneas entre la nariz y la boca.
◊ Personas que se encuentran en buen estado de salud física y emocional.
◊ Personas con expectativas realistas.
En el postoperatorio del lifting el paciente puede sufrir ciertas molestias provocadas sobre todo por la sensación de hinchazón y la falta de movilidad facial. No obstante el posible dolor es habitualmente moderado y desaparece progresivamente. En unos días se retiran los vendajes y en dos semanas el paciente puede reincorporarse a su actividad diaria con normalidad, evitando la exposición prolongada al sol durante varios meses.El resultado del refrescamiento facial devuelve a la piel un aspecto joven, logrando un rejuvenecimiento notable del rostro.